miércoles, 30 de enero de 2013

Segunda parada: Palacio Real Mayor

Ahora que ya tenemos el estómago lleno, es momento de comenzar nuestra aventura. Cabe decir que aunque Barcelona haya cambiado a lo largo de estos siglos, todavía quedan retazos de la historia pasada. Y por ello visitaremos lugares que nos permitan vislumbrarlos. 

Nuestra siguiente parada es el Palacio Real Mayor. En este momento, si nos atenemos al capítulo anterior, es el momento en el que Barcelona comienza a cobrar importancia en el marco español gracias a dos factores: en primer lugar el comercio y, por otra parte, y ciertamente en consecuencia, porque propicia el asentamiento de señores feudales. El Palacio Real Mayor o Palacio Condal serviría como mínimo desde la época de los visigodos como residencia de condes. Grandes personajes sino habitaron en él, contribuyeron en alguna medida a su formación; entre otros nombres encontramos Pedro el Grande, Alfonso el Casto, Jaime II, Pedro el Ceremonioso, etc. Con la unión de Cataluña y Aragón, sin embargo, dejó de ser meramente residencial para formar parte de las dependencias de la Inquisición y dos siglos más tarde pertenecería a las monjas clarianas, cerrando así esa oscura época de la historia. 

Ahora, el Palacio condal, está vinculado al Museo de Historia de la Ciudad de Barcelona y una parte del edificio aloja el Museu Frederic Mares, en el que se puede ver de primera mano -entre otras cosas- la historia de Barcelona. 


Tiempo previsto: 1 hora 

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